NUESTRA HISTORIA

Antes de Colpix, ya llevábamos el oficio en la sangre

Esta historia no empieza con un logo ni con una fecha de fundación en un papel. Empieza con personas. El abuelo de David ya trabajaba en la industria gráfica. Su padre continuó el mismo camino. David creció entre procesos, máquinas y la convicción de que lo técnico se hace bien o no se hace — más de veinte años acumulados, generación tras generación, mucho antes de que existiera la marca Colpix.

EN EL TERRENO

Más de 20 años construyendo criterio, no solo ventas

David lleva más de dos décadas en la industria gráfica. Ha comercializado soluciones como SmartLab de Sony, desarrollado proyectos de gran envergadura con Epson y Canon, y trabajado de cerca con Oki LATAM. Esa autoridad no viene de un discurso comercial: viene de años en planta, en preventa y frente al cliente, entendiendo qué falla cuando la producción no puede detenerse.

EL PUNTO DE GIRO

La pandemia cambió la industria — y el rumbo de Colpix

La pandemia alteró por completo el escenario de la industria gráfica. Fue ahí donde nació el Colpix que existe hoy: la misma exigencia técnica de siempre, pero con una forma distinta de acompañar a quien imprime para vivir. No fue un rebranding. Fue una reinvención de cómo estar presentes cuando el operador más lo necesita.

LA MISMA EXIGENCIA

De la pista al nombre del equipo

Uno de los grandes intereses de David son los autos de altas prestaciones. Por eso los equipos que comercializa llevan nombres como Phantom C820, M6 o RS3: un tributo a la ingeniería que busca precisión bajo presión. Ese mismo nivel de exigencia —el que se aplica cuando cada detalle importa— es el que Colpix pone al seleccionar sus impresoras. No alcanza con que funcionen. Tienen que estar a la altura de una operación seria.

Archivo histórico — podio

SELECCIÓN EN ORIGEN

No importamos a ciegas

Colpix no trabaja con catálogos genéricos ni intermediarios que nunca vieron una fábrica. El equipo viaja personalmente a China para constatar procesos de control de calidad, actualizaciones de placas madre, componentes, flujos de trabajo y tendencias reales del mercado. El mismo detalle con el que se evaluaría un auto de alto rendimiento es el que aplicamos antes de ofrecer un equipo a un cliente.

No importamos a ciegas

PRESENCIA REAL, NO VISITAS OCASIONALES

No solo viajamos a China. Estamos ahí.

Hace más de tres años construimos una relación comercial con Olia, hoy cofundadora de Colpix Global. De origen chino, Olia nos da algo que ningún catálogo ni intermediario puede ofrecer: acceso directo a fábrica, en el idioma correcto, con presencia física permanente. No somos una empresa que viaja de vez en cuando a evaluar proveedores. Tenemos gente nuestra ahí, todos los días.

Visita a fábrica en China

LO QUE VIMOS FALTAR

Veinte años viendo la misma brecha

Los autos modernos avisan con anticipación cuándo toca mantenimiento. En el taller saben qué cambiar según el kilometraje. La industria de impresión nunca tuvo ese estándar de comunicación con quien opera la máquina día a día. Durante más de dos décadas, David vio operadores excelentes quedarse solos justo cuando más necesitaban anticipación. Esa brecha es la que Colpix se propuso cerrar.

Por eso existe Colpix Platform

Colpix Platform es nuestra primera versión — la estamos lanzando ahora, y la seguimos construyendo. Nace de veinte años viendo la misma brecha repetirse una y otra vez, y la construimos para cerrarla. Si algo no es perfecto todavía, te lo decimos de frente: preferimos construir contigo, no venderte algo que no existe.

Conocer Colpix Platform